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La WebEl Hilo Blanco
12 enero 2009
12 aqui va
Ovnis, una Experiencia.

Los Hilo eclipsados.

Por Mí

Antes de entrar en materia y hablar del hilo negro y blanco correspondiente a este texto, me gustaría primero presentarles la narración resumida de una experiencia que tuvimos mi esposa y yo hace algún tiempo.

Hace algunos años veníamos mi esposa Anacleta y yo transitando en la carretera de la presa rumbo a la ciudad de México, Anacleta platicaba por teléfono, era algo tarde como por ahí de las 9 o quizás 10 ya rato entrada la noche, la total oscuridad nos alcanzo en la cima de la montaña, tan sólo a un par de kilómetros delante de la casa de unos amigos a quienes por cierto fuimos a visitar, la luna brillaba por su ausenciay el único paisaje visible era los siguientes cinco metros del par de líneas continuas que separaban los carriles de ida y vuelta de la carretera, mi concentración alconducir era tal que hasta podía reproducir, con ayuda del silencio, la imagende ese bosque formado por variados planos negros sobre la sobriedad exquisita desu fondo negro - negro, la voz de Anacleta parloteando me parecía tan distanteque se confundía con el leve sonido del rodar de las llantas de nuestro auto yasí entre curva y curva, subida y bajada, escuchar y oler el palpitante bosque,termine por arrullarme y abstraerme de toda realidad visible; No sé cuántotiempo transcurrió, pero estoy cierto que ya no habría alma alguna, aparte de las ambas nuestras claro está, por lo menos a diez kilómetros a la redonda.

No sé porque las mujeres tienenese don de interrumpir, sobre todo las esposas, Anacleta me saco de tajo deaquel concierto obscuro y me exigió con un grito inquisidor volteará hacia arriba,créanme que no pude negarme, ¡más a la izquierda!... sugirió y... ¡puta madre! Dije para mi... que espectáculo observe en lo alto, bueno... ni tan alto ni tan lejos, los planos negros habían sido perfectamente perforados por tres luces de color naranja intenso y delineados exquisitamente por el fondo negro - negro de lanoche, luces con forma de huevo alargándose por demás de forma estéticas hacia atrás y dejando, cada una de ellas, ligera estela del mismo color difuminado, perono por ello menos evidente, perfectamente alineadas, dos de ellas adelante y unadetrás se comportaban como si se trataran de una sola; Un particular silencio ytranquilidad nos acompaño en nuestro andar lento y paralelo durante algúntiempo, ignoro cuanto, nosotros las mirábamos y ellas tan solo nos iban consintiendo...

Después de un rato y muy de repente aceleraron, los planos negros de ipso factose contrajeron y las luces desaparecieron monolíticamente, al intentar darlesalcance con la vista y regresando la mirada hacia el frente, la luz tenue delresplandor de la ciudad cambio el color del fondo ahora con un diseño poroso decolor negro cenizo descubriendo la silueta de un pequeño cerro, negro - negro... pensamoso quizás deseamos que tras rebasar tan escaso promontorio volveríamos acruzarnos y continuar con nuestro andar apaciblemente paralelo... pero no fueasí, el resplandor de la ciudad fue iluminando más y más nuestro camino y en el cielo, aparte de las estrellas de mayor intensidad, sólo vimos a lo lejosrastros de lo que claramente eran aeronaves, terrícolas, sí aviones comunes y corrientes.

Mi mujer y yo nos volteamos a ver,nos miramos pero no comentamos nada en ese momento al respecto, tan solo lepregunte que con quién hablaba, ¡Ay!, ¡mi hermana!, exclamo Anacleta, y tomando el teléfono le marco, en tanto, yo regrese la vista al camino y a concentrarmeen la obscuridad, pero ya no sería de la noche sino de mi ignorancia.

No había yo terminado de repasaruna sola de las varias posibilidades que tenía ya en mente, todas claras y totalmenteescépticas de lo acontecido, cuando nuevamente fui brutalmente interrumpido.Sí, por quién más... tan solo la escuche balbucear que había sido su hermana y no ella la que había cortado la llamada; Mi cuñada Petra que se encontraba en su casa al otro lado de la ciudad como a 30 o 40 kilómetros en línea recta, efectivamente corto la llamada luego de que callera en cuenta que su dialogo se volvía monologo, conociendo a Petra seguramente como diez minutos, pero más aún por ver tras su venta las mismas tres luces naranjas en forma de huevo con estelas del mismo color difuminado, estacionadas unos instantes en lo alto de su techumbre y queluego de sentirse apercibidas decidieran esfumarse como si nada...


Hemos descubierto el Hilo Negro, existen seres inteligentes fuera del planeta; No estamos solos en el universo; Nosvisitan y son más inteligentes que nosotros; Estos entre otros enunciados ya noson más simples cuestionamientos sino claras y categóricas afirmaciones, yodiría que ni los que se dicen escépticos las niegan, de hecho lo que ponen enduda es tan solo algunas de las evidencias ya que otras ni siquiera se laspueden explicar, ¿suena raro no? bueno es que yo digo que no se puede dudar delo que no se conoce, ¿o sí?.

Por sí solo el hilo negro esdevastador, pero créanme que el Hilo Blanco resultante lo es mil veces más, porque aunque nos sabemos acompañados en el universo y entendemos que no somos ni remotamente los más inteligentes, seguimos sin darnos cuenta que tampoco lo somos en nuestro propio planeta, somos los únicos animales en cometer el mismo error dos veces y mientras nos lavamos el cerebro con la falsa teoría del calentamiento global, seguimos destruyendo nuestro planeta y mientras seguimos salvando el planeta, no seguimos matando unos a otros y mientras vociferamos en contra de la violencia, le aplicamos la quebradora al que no piensa igual a nosotros, no, no nos atrevamos a decir nada, porque... esa es nuestra definición unánime de inteligencia, el poder por el poder y ser amos... ¿del mundo?. ¿O qué opinas tú? ¿Estaré volviéndome loco?



publicado por MalComPiU @ 3:11 PMSociedad
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